martes, 24 de noviembre de 2015

LA META ES UN PUNTO Y SEGUIDO...



Terminar con el curso no significa terminar de aprender. Y tampoco terminar por aprender más sobre esta metodología.
Ha sido un curso intenso, dónde con esfuerzo y tiempo he aprendido que invertir la clase no es sólo grabar un vídeo o grabar un podcast, estos y todos los artefactos, con los que también me he tenido que familiarizar,  no son sino uno de los múltiples recursos que tiene el profesor para comunicarse con sus alumnos o para dejar al alumno ser el protagonista de su propio aprendizaje.

Así, el Flipped Classroom es una visión integral de la educación para lograr que el alumno tome la iniciativa en su compromiso e implicación. Además permite la personalización e individualización que tanto se está pidiendo en educación.
Permite además que el conocimiento no sea solo memorización, conocimiento basura, que se olvida cinco minutos después de entregar un examen. Implica repensar, por parte del maestro, cómo realizar actividades de manera que se trabaje la taxonomía de Bloom, que abarca todas las fases del ciclo del aprendizaje. Crear artefactos multimedia conlleva muchos de los verbos de esta taxonomía.
He aprendido que trabajar así implica también un trabajo coolaborativo entre los docentes y sobre todo entre los niños, el aprendizaje necesita del compartir y colaborar y de que se puede involucrar a las familias y al resto de la comunidad educativa.

Como aplicación en el aula tengo que decir que una de las cosas  a las que me ha llevado este proceso mío de invertir mi manera de enseñar,   es a repensar qué tipo de actividades quiero plantear para conseguir que se impliquen mis alumnos y hagan suyo un aprendizaje que les sirva para siempre, que no sea algo que olviden con el tiempo, que sea un aprendizaje que se pueda aplicar a su vida diaria. Para ello me guío de la tabla de verbos inspirados en la taxonomía de Bloom y en los artefactos digitales explicados.

Y por supuesto, voy entendiendo, gracias también a los proyectos compartidos con otros compañeros, que el Flipped Classroom se puede aplicar a todos las asignaturas y eso me lleva a repensar y a desear profundizar esta metodología para poder tratar temas de inteligencia emocional o competencia social. Sin duda contribuiría así, a crear una cultura de paz.


martes, 17 de noviembre de 2015

LLEGANDO A LA META... SPRINT FINAL



Se va acercando el final del curso y toca hacer balance.
Este último bloque ha sido duro y a veces difícil, pero todo va llegando a su final. Y cabe preguntarse ¿qué me llevo en la mochila pedagógica?.
Creo que he aprendido varias cosas. Una de ellas, el esbozar proyectos para poder acompañarla de  la metodología del Flipped Classroom. Nunca antes lo había realizado de esta manera, y pienso que me ha ayudado bastante a saber que es algo que yo puedo hacer y sobre todo me abre la necesidad de realizarlo con mis compañeros de colegio. Interesantísimo.
Otra he aprendido bastante sobre la elaboración de videos, sobre la utilización de rúbricas para la evaluación y el tener muy claro que hoy por hoy, los niños deben ser capaces de realizar artefactos digitales de calidad.
Participar en la coevaluación ha sido para mi como un participar colaborativamente en los proyectos de los compañeros, siempre desde la actitud que nos proponía el video de la mariposa de Austin. Es mirar con más detenimiento para que la otra persona sea capaz de dar lo mejor de sí misma, y siempre para el bien de los alumnos. Espero que así me lo reciban los compañeros. Así quiero recibir yo también la evaluación. Siempre dos ven más que uno.
Gracias a todos los que lo habéis hecho posible.

PROYECTO FINAL DE FC



Después de unas semanas intensas de trabajo puedo compartir con vosotros el proyecto final pensado para poder realizar en la escuela.

¡Salvemos nuestro huerto!